viernes, 30 de enero de 2015

España no es Grecia

... o de como el Gabinete presidencial y los responsables de las finanzas sacan pecho en el Exterior presumiendo de modelo para remontar la crisis cuando el paro supera el 24%, el 50% entre los jóvenes, se agranda la brecha entre ricos y pobres y un 25% de la población está en riesgo -a menudo materializado de por vida- de exclusión social.https://www.youtube.com/watch?v=1FPjYd7vCy4&feature=youtu.be


martes, 27 de enero de 2015

Con un par...




Las razones del prestigio y los encuadres de los balances a cualquier precio, para dibujar un país fiable con la mayoria de sus ciudadanos viendo como se deterioran sus condiciones de vida y sus derechos cuando el desarrollo tecnológico hacía posible lo contrario con un buen Gobierno.

sábado, 24 de enero de 2015

Escenario novos

A reforma laboral, o desequilibrio entre a oferta e a demanda, e escaseza de postos, a indefensión da clase traballadora e a inacción sindical e xa non digamos inspectora están a debuxar un mapa no que o abuso, o acoso -sutil ou explícito, psicolóxico e físico-, a imposición de horas extras non remuneradas, a intromisión na vida privada, etc. etc. están a por a proba e mesmo a atacar a saúde dunha creciente capa da sociedade vítima da infelicidade e pasto a miudo para o inicio dunha deriva polo reino dos antipresivos e ansiolíticos para tentar soportar a vexación e a redución do individuo a unha merda dependente. As inspeccións non existen para estas cousas e se concorren denuncias sempre leva as de perder o traballador.
Esta é a introdución para unha carta que me fai chegar unha amiga que, logo de transitar pola situación desesperanzada dun paro de longa duración, desembarca nun posto de traballo para experimentar, coma unha labazada, o contraste entre o mundo de conciliación e bo clima debuxado pola reclutadora e a cruda realidade dunha xerencia tan abusadora e transgresora da lei como, por desgraza, frecuente. Velahí lles deixo o documento:

" Se busca autómata, sin ilusiones, con dotes de actor y con la máxima aspiración en la vida de pagar el alquiler”

Cuándo nos presentamos a una entrevista de trabajo en la que el puesto que ofertan es de atención al cliente a jornada completa lo que nos quieren decir es prepárate para llevarlas de todos lados. Ahhh pero te ofrezco alta en la seguridad social... Cómo si fuera optativo o un derecho!!!

Llegas a tu puesto, 8 de la mañana, el teléfono empieza a sonar, la cuenta de correo cada vez más lenta del tráfico que tiene, empiezas a abrir bases de datos sin sentido, te levantas, imprimes, gestionas, todo va bien, pero de repente, a las diez y con un café en la mano, empiezan a llegar tus jefes, “alguna novedad?” tu le levantas de tu silla con inseguridad y empiezas a contar las quejas de los clientes, quitándole hierro, porque sabes que al final, aunque el problema venga de que el cliente vive en la luna y no llegamos hasta allí, la culpa va a ser tuya por haber cogido el teléfono. La mañana es tensa, hasta las 13,30. El personal a esa hora ya esta deseando hacer ese tan necesario parón de dos horas en el medio del día para ir al restaurante del polígono a tomar un grasiento menú y media botella de vino, café bien cargado para continuar la tarde en modo taquicardia.
A media tarde, y con la bajada del flujo de estrés, los jefes se relajan, y entonces empiezan a contar batallitas sobre viajes, chicas de la limpieza, compras.... eso cuando no les da por hacer un análisis de la dura situación que estamos viviendo, si es que a todo el mundo le afecta la crisis, a ellos también, tenemos que ser comprensivos, al fin y al cabo, la culpa es nuestra por haber vivido como reyes tanto tiempo. Te hacen partícipe, te sientes uno más, ya no eres una mierda, están hablando contigo de sus cosas, que genial, son como compañeros, lo único que tu no podrás compartir nada con ellos, porque en tu vida, todo lo que no sea trabajo, estorba, y si te hace feliz, peor todavía, pero como te atreves a ser feliz con la mierda que cobras, a ver si te enteras que en la vida todo tiene un precio, y si te hace feliz ir a dar un paseo por el bosque eres un aburrido, pero... ¿qué hay allí?
Cuando cae la noche, si eres valiente, empiezas a recoger, ellos aún están y te vas a ir !!! Uyyyy pero qué pasa! No tienes suficiente trabajo como para hacer horas extras gratuitas? pero sorpresa, esa misma noche ha pasado algo mágico y los expedientes han tenido hijitos encima de tu mesa, y al día siguiente seguro que no te vas antes que tus jefes, a ver que derecho tienes tu a tener vida familiar, a ver a tus hijos antes de que se acuesten, a leer un libro o a irte a tomar una cerveza entre semana!! para disfrutar ya está el mediodía, ahí si que te puedes ir con la plantilla a tener buenas conversaciones de trabajo mientras comes deluxe.
Así que como dice Sabina, si lo que quieres es vivir 100 años no vivas como vivo yo. Planta cara a la situación, cuando te griten porque algo no sale bien y no ha sido por tu gestión, riete por dentro, mira como le crecen a tu jefe las venas del cuello, respira y piensa en algo agradable, es difícil, pero mantén la compostura, te quieren meter en su rol para que sientas que les debes tanto por haberte dado esta oportunidad que trabajarás de sol a sol por un sueldo de subsistencia que no te permita ser más feliz que ellos. Cuándo compartan cosas contigo, no te confíes, sólo quieren eso para luego poder abusar más, si ahora son amigos, luego tienen que dar un golpe de timón para demostrar quién manda, no te confundas, limítate a escuchar, no compartas con ellos tu vida íntima, si lo haces ya no lo será y se creerán con derecho de tomar partida en ella.
No sólo tenemos que ser críticos, el cambio empieza en nosotros, no entres al trapo, no te van a echar, les haces falta y vales mucho, sólo tienes que respirar y pensar que las cosas van a ir a mejor.

jueves, 22 de enero de 2015

Llueve, irremediablemente...

… y, sobre todo, nada va a cambiar en las próximas horas, en los próximos días perdidos en el calendario.
Sin embargo, el día más triste del año, el “blue monday”, nos sorprendió con una luminosidad que dejó en evidencia la fatuidad de quienes quieren resumir nuestras vidas en compartimentos estanco prodigados por el poder económico y los mass media.
La última revolución en las programaciones televisivas es la asignación de espacios descomunales para hablar de isobaras, ciclogénesis, presión, y toda suerte de meteoros aun cuando no concurra ninguna situación extraordinaria o de peligro para la población. Pero lo más inquietante por paradójico es la recreación en los consejos para convivir con el frío o el calor y sin embargo la nula hilación de la constante superación de records de la temperatura media o de episodios de enquistamiento de gotas frías seguidos de sequías también de record con el incremento exponencial de la emisión de gases con efecto invernadero.
Es todo un síntoma de la preponderancia de los intereses de la sociedad urbana sobre los de la rural el discurso de los hombre y las mujeres del tiempo calificando el clima de bueno o malo con relación a las actividades de recreo, de ocio o de mero desplazamiento hasta el centro de trabajo, siempre a cubierto. Porque en la consideración de lo que es buen o mal tiempo nunca entran los intereses de los excavadores, de los obreros de la construcción, de los pescadores y, si me apuran, de los jornaleros del campo. Parece que importan mucho más las asociaciones con el bienestar de los ociosos –esquiadores, senderistas, surfistas, casamenteros, deportistas, practicantes de vuelo sin motor o voladores de cometas- y de los urbanitas.
Pero en Galicia llueve y los gallegos invernamos. Es lo que tiene esta época del año, por lo demás tan duradera. Lo mejor que podemos hacer es realizar aquellas actividades que se llevan tan bien con el recogimiento. Es tiempo de dejar descansar el campo, tiempo de encuentro con uno mismo, de intimidades compartidas y de entrega a los placeres gastronómicos que suplen la falta de luz. Y es también la invernía ese estado consustancial a nuestra capacidad, sólo compartida por los pueblos célticos, para conseguir, por un proceso de ósmosis, caminar bajo la lluvia durante horas si apenas mojarnos. Sólo necesitamos movernos de perfil, sesgados, sin llegar a ocupar del todo espacio alguno, cosa que maravilla a cuantos extranjeros nos visitan y que, caminando a nuestro lado, acaban empapados. Los paraguas son bastones para los gallegos y pretextos para el encuentro cuando la distancia entre haciendas dilata los motivos. Pero el agua forma parte de nuestras vidas y es nuestra primera señal de identidad, el elemento donde nace y habita lo mágico que nos hace inmortales, eclécticos y sabedores de que detrás de cada elemento cotidiano hay un alma indestructible y poderosa.


Foto: Santi Casal


La banca sigue fuera de la ley

En estas páginas hemos hablado en diversas ocasiones del trato de favor recibido por las eléctricas de parte de dirigentes políticos que luego se sientan en los consejos de administración de Endesa, Iberdrola y Gas Natural cuando pierden el protagonismo en el Gobierno.
El otro gran refugio para la clase política es la banca. Si con las eléctricas el trato de favor incluye permitir subastas concertadas, admitir balances con costes de producción sin auditar o permitir la aplicación de márgenes en la comercialización abusivos, en el caso de la banca el clima de sus relaciones con el poder político es de luna de miel perpetua.
Desoyendo las directivas europeas la Banca aplica diferenciales que duplican la media del continente entre lo que pagan por los depósitos -0,5 % por unos miles de euros- y los intereses aplicados en los préstamos –media del 8%-. La banca española aplica intereses de demora de hasta un ¡25%! En caso de impago de una cuota hipotecaria cuando la ley establece penalizaciones que no superen el triple del interés legal para el dinero prestado; esto es, el doce por ciento.
En el apartado de las comisiones la banca hispana casi triplica a las aplicadas en el resto de Europa. Piensen que el coste medio por concepto de administración de una cuenta corriente fue en 2014 de 68 €. Y lo mismo ocurre con los costes por emisión y administración de Tarjetas.
Todo esto es más grave si tenemos en cuenta que fue la asignación de altos cargos políticos para dirigir y asesorar a las cajas la que trajo consigo, mediando la omisión del deber de vigilar de los órganos competentes -Banco de España, CNMV y Tribunal de Cuentas-, la bancarrota, la estafa a los ahorradores privados y la necesidad de rescate a cargo de fondos detraídos, especialmente, de la Educación, la Sanidad y la Investigación y Desarrollo. ¿Resultado? El homicidio de enfermos por dilatación de las esperas y no administración de fármacos fundamentales y la sangría migratoria de nuestros jóvenes mejor preparados.
Pero la vida sigue y, por si se produjese un vuelco en las próximas elecciones, hay un número de sillones esperando en los Consejos de administración de la banca por todos los que han bloqueado desde su posición de dominio la imprescindible interlocución entre entidades prestamistas e hipotecados arbitrando medidas puente que protejan al comprador en tanto que es víctima de la crisis. Hay sillones esperando en los Consejos a sus señorías por aplicar políticas que blindan a las entidades bancarias y abandonan a los ciudadanos en las posiciones más debilitadas, en gran parte porque se lo han llevado crudo los Rato, Blesa, Caja de ahorros del Mediterráneo etc. etc. etc., donde los directivos se autoconcedían préstamos a interés preferencial, que en muchos casos no amortizaban, para impulsar sus empresas y las de sus amigos, arrastrando al país a la rotura de un sistema podrido que apoyaba el gasto suntuario donde siempre había lugar para encajar cobros de comisiones: visita del Papa, Fórmula 1, construcción de ciudades temáticas en medio de la nada… en lugar de invertir en la generación de estructuras productivas sostenibles y con ventaja competitiva.
La banca sigue incumpliendo la Ley porque se lo permite un Gobierno que cacarea la necesidad de atenerse a ella cuando se trata de cerrarse a la posibilidad de diálogo con los divergentes.



Los cambistas. Quentin Massys

Grecia: el libre ejercicio de la política frente al austericidio y la dictadura de los especuladores.

El “milagro alemán” no fue sólo consecuencia de la capacidad organizativa y de trabajo de un pueblo, innegables. Lo cierto es que los nibelungos, a los que conozco y admiro, recibieron un trato muy considerado después de las dos grandes guerras.
Tras la guerra del catorce, los EE.UU. perdonaron la deuda contraída con ellos por la Gran Bretaña y Francia. Estos, a su vez, perdonaron la mayor parte de la deuda a los alemanes. Las cantidades que quedaban pendiente en 1934 fueron desatendidas definitivamente por Hitler.
Concluida la segunda guerra mundial, a Alemania le fue concedida una quita de un 65% de su deuda además de recibir una ayuda ingente para la reconstrucción de sus ciudades arrasadas. Eso le permitió en un plazo de doce años empezar a ser un nicho de creación de empleo para trabajadores llegados de otros países que contribuyeron a cimentar un país con bases sólidas.
Helmut Kohl, como antes hiciera Hitler, dejó de atender la deuda pendiente y la liquidez del Estado le permitió situarse en la vanguardia en cuanto a inversión en I+D+I y a generación de patentes para convertirla en la locomotora de Europa.
Grecia, amenazada de expulsión de la CEE de no atender el pago de la deuda, nunca llegó a recibir ayuda alguna del FMI o del BCE, ni mucho menos de las potencias occidentales. El país heleno tuvo que abordar solo una reconstrucción total, tras la II Guerra Mundial, que a precios constantes se cuantifica hoy en 575.000 millones de dólares, unas tres veces el valor del Producto Interior Bruto anual del país.
Por ello resulta poco digerible la negativa de Alemania a aplicar una quita a la deuda griega, por más que sus potentes bancos estén especialmente implicados en el problema. Hay mecanismos para poder hacerlo sin que la banca alemana sufra algo más que un ligero resfriado, teniendo en cuenta que las nuevas políticas del BCE respecto del precio del dinero y de las inyecciones de capital permiten una disposición de dinero suficiente para relanzar el emprendimiento y el dinamismo de los agentes sociales. Porque es en estas coyunturas cuando la Unión debe demostrar su naturaleza, su pedigree y su razón de ser. La dimensión de la generosidad de los socios con el que pasa por malos momentos es nimia bien repartida y administrada. Grecia produce el 2% de la riqueza en el Continente. Por tanto, ningún socio es imprescindible pero todos somos necesarios para apuntalar un mapa donde se instale a medio plazo una única velocidad, sin miembros descolgados ni escenarios de pobreza extrema en las mismas entrañas de la vanguardia del bienestar.







 Fuente foto: www.mas.org





miércoles, 21 de enero de 2015

Gaza, un asunto para ONGs

La ONU sigue sin aportar ninguna solución para Gaza. De hecho la Comunidad Internacional parece haberse olvidado de que dos millones de palestinos viven en un campo de concentración sobrevolado continuamente por drones y dos veces al día por F16, para impedir que la población duerma y, así, ir aniquilándola poco a poco con la tortura mental, con el recurso perverso del stress postraumático. La alopecia o el cáncer no son allí enfermedades exclusivas de los viejos. Los niños, convertidos en una suerte de cobayas, experimentan morbilidades disparadas y ni siquiera se sienten a salvo alojados por decenas de miles en escuelas, donde duermen en lechos improvisados conscientes de que las bombas tampoco respetan ya esos lugares.
Del último arrasamiento sale un balance de 56.000 casas destruidas. Las autoridades y ONGs trabajan a marchas forzadas en la recuperación de noventa y dos mil que presentan daños diversos. Y es que el frío y la falta de abastecimiento energético son otros ingredientes de este genocidio consentido.
Los hebreos mantienen el bloqueo no sólo sobre el acero o el cemento sino también de las medicinas y hasta de las compresas. Ese regusto de maldad y deleite de una parte del pueblo israelí en ver como sufren los palestinos alcanza cotas explicadas desde el odio enquistado durante décadas. Pronto será primavera y, desde las colinas cercanas, familias judías harán de la contemplación del sufrimiento dentro de los muros un motivo de excursión y picnic. Son los “aspectos humanos” de una situación vivida con la seguridad y naturalidad que proporciona el respaldo del primo armado del Gran Norte desde que Ben Gurion estableció que la mejor forma de consolidar el Estado de Israel era el aplastamiento sistemático del pueblo palestino para detener su explosión demográfica.
Los depósitos bancarios de los judíos en EE.UU. alcanzan proporciones ingentes y su presencia en los lobbies es estratégica. Entretanto, los EE.UU. sacaron réditos de su intervención en Europa, después de que la Unión Soviética hubiera vencidoa Hitler por desgaste y con el tributo de 28 millones de muertos. El hecho es que su voto de calidad, su derecho a veto y la capacidad autoarrogada para actuar por libre, con el apoyo de alguna isla Estado del Pacífico, tienen pillado por los cojones a una ONU tibia, ineficaz, lenta y sin personalidad propia. Porque la solución, salomónica, la conocemos todos, no puede ser acordada por los agentes implicados, en un clima de odio enquistado, y ha de ser tomada haciendo cumplir la legalidad internacional y las directivas de Naciones Unidas.
Si hasta en este punto los propios hijos de la Gran Bretaña fueron partidarios del reconocimiento del Estado Palestino para no enfrentarse con un “problema árabe”, parecería pues a priori factible “convencer” a la derecha hebrea de las ventajas de la pacificación sin otras concesiones que el reconocimiento de Gaza y Cisjordania.
Sin embargo, las raíces del Sionismo son más profundas y se enredan con experiencias tan terribles como la expulsión de España, la enajenación de bienes, el Holocausto, el Éxodo… hechos todos que conjuraron a los judíos para no tener que abandonar nunca más su nueva patria y a blindarlos contra un entorno que interpretan como amenazantes. Sólo desde esas premisas puede entenderse su sobreactuación en el ejercicio de la violencia sistemática y despiadada. Pero también, y acaso por haber sufrido en sus carnes tanta ignominia, deberían haber desarrollado la inteligencia y la empatía suficientes para no hacer sufrir a su pueblo vecino la misma medicina que estuvo a punto de borrarlos del mapa como estirpe.


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