sábado, 13 de septiembre de 2014

Elogio de la meditación y el placer compartido


Siempre consideré afortunados a aquellos que pueden meditar durante horas todos los días, como los monjes, o los ancianos en algunas culturas orientales en las que las familias liberan de cargas a los patronos caminando de pueblo en pueblo cuando ya cumplieron con sus responsabilidades. Las gentes ponen arroz en sus escudillas para que no tengan que interrumpir la preparación que les ha de facilitar el tránsito a la otra vida.
(Conversaciones con Agrelo Abuín: La crisis del Sistema)

Con el paso de los años yo fui capaz de desarrollar la capacidad de meditar incluso en las situaciones más perturbadoras en apariencia: en el metro, en la consulta del dentista o realizando tareas rutinarias.
Soy un meditabundo empedernido. Antepongo esa necesidad a cualquier otra. Esto le sirvió a algunos para decir que yo era un amante pésimo, porque tendía a estar ausente en los encuentros. Desde luego mis amantes no habrían suscrito esa tesis. La meditación es también una herramienta que mejora la focalización, la concentración con respecto a un objetivo en un espacio y en un tiempo precisos. Puedo asegurarle que la meditación corrige la tendencia a la dispersión. Ahora bien, la atracción también es un valor para tener en cuenta en el éxito de los juegos eróticos. Mi contribución en ese terreno consistió en aportaciones de la filosofía Taoísta al empobrecido campo del arte de las prácticas sexuales en un Occidente dominado por el puritanismo y la vivencia omnipresente del pecado, impuestos por la Iglesia. La chusma clerical viene poniendo todo el empeño en amargarle la vida a sus siervos. Condena de manera explícita y también rastrera la vivencia de los pequeños placeres que la vida ofrece. Incluso desvirtúa el mensaje del profeta e introduce mentiras sobre su testimonio vital, acotando a María Magdalena en la figura de una prostituta, para que Cristo no pasara a la Historia como un hombre atraído también por lo terrenal.
El afán de la Iglesia por reducir el sexo a una actividad fecundadora es un propósito ya difícil de encajar entre los prosélitos. La moral evoluciona, imparable, por más que le pese a la jerarquía mafiosa de esa inmensa secta, que vive como si tal cosa y yaper saecula saeculorum al margen de los principios que preconiza su libro de estilo: las “sagradas escrituras”, escritas por hombres que no llegaron a transitar los siglos ignominiosos de venganzas y oscurantismos en el medievo.
Un hato de camarlengos de gordura fláccida, visceral y tegumentaria, blindados en su mundo de plétora, continúan con la estrategia de fomentar el miedo al miedo. Si no fuese un tema tan serio, produciría risa e incluso vergüenza ajena la manera en que se autoerigen como apóstoles de la verdad, más cerca de Dios que el resto de los mortales. Pero su intervención en asuntos temporales siempre en favor del poder oligárquico, incluso apoyando cuando no instigando el genocidio de los divergentes, no es para tomar el tema a la ligera.



Serge Marshennikov | Militancia Erótica


martes, 19 de agosto de 2014

La desenfrenada caída del PSOE

En el seno del PSOE están aflorando salva patrias por doquier, después de que el Partido saltara hecho pedazos, sin liderazgo, desideologizado y dando bandazos… errático. Sacan la cabeza militantes que profesan grandes ideales desde planos invisibles, oscuros para el gran público, y que ahora, tal y como denota su discurso grandilocuente, han sentido la llamada del deber porque, según manifiestan en el foros de todo el país, sería un lujo que el partido que ha venido encarnando el progreso social prescindiera de su valía.¿?
Sí, están leyendo bien. Los que se postulan como candidatos a presidir las ejecutivas locales y provinciales del PSOE a través de procesos de primarias tienen pegado en sus labios, adosado a su discurso el pronombre personal de primera persona. No se trata de ese yoísmo intrépido que encarna la asunción de responsabilidades. A poco que se practique un análisis semántico al discurso de los candidatos emergentes a presidir el partido en A Coruña, como también en otros centenares de circunscripciones, se descubrirá el concepto tiránico, por no decir dictatorial en el sentido más peyorativo del término -o sea, el único-, aunque sea con un pretendido fin de hacer el bien, que hay detrás de las abundantes soflamas maximalistas de autoafirmación: “YO quiero para mi partido…” lo que YO quiero para mi país…” “YO me voy a rodear de los mejores…” “YO no voy a permitir…” “YO no he llegado hasta aquí, con todo el pozo de mi bagaje y mi conocimiento privilegiado de la ciudad, para…” “YO no he dado este paso sin haberlo madurado durante 25 años…” “YO,YO,YO…” El discurso umbilical profundo de un partido que durante los últimos años se ha centrado en sus temas intestinos ha dado paso a este otro en el que los que llegan, los presuntos renovadores, recogen el testigo del endiosamiento, del aislamiento de la sociedad a la que dicen querer servir cuando se presentan con un plan personalizado, desafectado de todo proceso de debate, plural, tanto en los contenidos como en su expresión.
Ni un solo discurso de estos salva patrias es la traducción del trabajo en equipo o de la aplicación de una metodología grupal en la resolución de los problemas de los ciudadanos. Muchas de estas figuras emergentes serán flor de un día. El PSOE, cada vez que estos nuevos candidatos y presuntos renovadores abren la boca, se distancia todavía más del conjunto de los ciudadanos, que precisan un discurso de ideas de urgente materialización para dar oxígeno a 30 millones de españoles y no una exhibición de personas que citan a la democracia como una reinvención de su puño y letra. Mientras tanto una nueva izquierda le fagocita el espacio al partido de la rosa para generar un mapa en el que es el Sistema el que está en entredicho y donde se reclama con más fuerza el papel del Estado como garante de los intereses colectivos frente al actual atropello propiciado por el maridaje entre Gobierno y oligarquía.
No parece que en el PSOE se hayan enterado de que su espectro de electores es inversamente proporcional a su capacidad para recrearse en hacer de la política una industria o un ejercicio de vanidad.

viernes, 8 de agosto de 2014

Matrimonio de convenencia


Reteñen a unha muller en Ecuador porque logo de someter a un interrogatorio aos dous conxugues por separado, viron que contestaban de xeito diferente sobre o mesmo feito a dez das cento trinta e cinco preguntas.
¡Manda carallo! A ver que parella ten unha sintonía total mesmo sobre feitos que semellan empíricos. Porque o espello perspectivista, o enfoque con que cada quen vive a realidade e ben particular. Eu levo trinta e cinco anos de relación coa miña dona e onde ela podería dicir que o meu prato preferido é a caldeirada de maragota -míntolle cando lle digo que a borda- eu contestaría que os percebes, mesmo sen necesidade mais ca de unha fugaz cocedura. Onde eu diría que me ten por un tigre de bengala na alcoba se cadra extra muros me poñería como un michiño. E xa non digamos se os funcionarios do carallo metendo os nefres onde non lles debería importar nos preguntan sobre se preferimos “Lucia de Lammemmor” ou “A Traviata”, ou se consideramos maior o peso de Spinoza ou o de Wittgenstein na concepción filosófica do home de a pé do século XXI. Porque supoño que as súas señorías non preguntarán sobre se toman o café con ou sen cafeína ou se dormen espidos ou con bragas de esparto.
¡E a min que se me antolla que as cuestións migratorias, cando son masivas e preocupan aos Estados convertidos en Caixas rexistradoras, contrarias ao exercicio das liberdades, cumpre solucionalas centrando os esforzos en desenvolver políticas de apoio ao desenvolvemento do tecido produtivo nas areas de orixe das sangrías!. O problema de África empezou cando as potencias do norte puxeron alí o foco para enchufar un succionador das súas xemas, diamantes, riquezas minerais e agora tamén terras cultivables para os chineses, a través do control proporcionado por faccións que lucen con orgullo armas rusas, americanas, francesas, españolas. Ningunha valla en Ceuta ou Melilla pode disuadir da necesidade de fuxir da morte.
En Hispanoamérica, sen embargo, todo empezou a mudar, lentamente, coa nacionalización dos recursos, e hai unha forte dose de esperanza se son quen de vencer a corrupción e administrar os seus recursos agora que botaron ao asoballador do Norte.
Por iso semella aínda máis extemporáneo o mantemento do control férreo dos matrimonios de conveniencia entre españois e Latinoamericanos, cando non hai mafia ningunha de por medio no asunto, e, por contra, a laxitude na implementación de medidas contra a explotación sexual de mulleres.

¡Liberen a esta muller ecuatoriana xa e deixen de amolar á xente honrada, que hai moita corrupción que atallar noutras direccións!  


miércoles, 6 de agosto de 2014

A saúde laboral

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Veño de participar, nestes días pasados, nun campo de traballo ben esixente para o corpo. Se non fora pola súa condición de utilidade pública teríame resultado penoso por momentos. E é que o débil barro que me constitúe nunca encontrou ese efecto reparador nas actividades que, pola súa dureza, impiden pensar en algo que non sexa a cadea de produción. Falo por experiencia: fileteando, quitando ás á pota oito horas, colocando tres liñas de sardiñas na tolva nove horas con descanso de vinte minutos, ou estibando caixas de bebidas e electrodomésticos a golpe de riles o cerebro embotábaseme tanto que ao saír da fábrica buscaba algo distractivo e venial. Non digamos cando estiven enmarañado no manexo de lagartos de 40 tm e de apisoadoras, de sombra a sombra, inventando precipicios e cavorcos: entón a obsesión era ser dilixente en meterme na cama ao dereito para descansar o mínimo e salvar a vida un día máis, o seguinte.
Vai ser que a miña historia persoal me leva a pronunciarme a favor de traballos que deixan logo un tempo compensatorio, suficiente, para encontrarse, meditar e ter contacto con outros seres, familia e amigos. A felicidade dun país está feita da suma da felicidade dos seus cidadáns tomados de un en un. Pero a precariedade, en salarios e horarios, é a tónica da nova contratación nun marco de desequilibrio entre oferta e demanda e de desamparo por parte da Administración cara aos máis débiles, traballando a destallo por un salario de supervivencia. De seguir así, a Reforma Laboral e o milagre de Rajoy van conseguir consolidar unha sociedade máis inculta, pobre e trastornada.



martes, 5 de agosto de 2014

Un "pasado" violento

Aniversarios, efemérides… Cúmprense hoxe, e mañán, e pasado mañán a respecto do fusilamento das trece rosas e do bombardeo de Hiroshima e Nagasaki, do inicio da Segunda Guerra Mundial… e fanse votos para que non se volvan repetir actos semellantes de destrución e ataque á dignidade humana. Mais resulta algo inconsistente, case que baleiro, sen fundamento, cando ou certo e que, namentres poñemos flores de homenaxe aos mortos, inocentes, seguen a caer, en tempo real, millerios de civís, a diario, en conflitos visibles e invisibles. En Palestina, Sudán, Iraq, Afganistán, Sirya, Liberia, Libia os dereitos humanos son pisoteados; a vía bélica é alimentada dende o comercio de armas polo control das materias primas e a deriva son o abuso de poder e o xenocidio.
Ademais hai outro asasinato silencioso, sutil, estendido mesmo en países aliñados e superpotencias, que ten que ver coa persecución e eliminación da diverxencia co stablishment, co Réxime. E non ocorre só en ditaduras como Corea do Norte, ou en gobernos tinxidos pola provisionalidade, como Exipto, ou baixo ou xugo do aparato de poder que a China ten conservado non seu tránsito do Comunismo a un Capitalismo feroz. A tortura e os crimes de Estado son tamén prácticas admitidas pola Presidencia da que moitos catalogan como a maior democracia do planeta. Os servizos de intelixencia de países paradigmáticos na defensa dos dereitos humanos teñen unha morea de merda que ocultar dentro da súa praxe, de espionaxe, que nos venden como acotación das liberdades en aras dunha meirande seguridade.



Mentres lembramos as nosas desgracias pasadas, para que non se repitan, milleiros de inocentes seguen a morrer a diario vítimas da munición subministrada por gobernos de ética laxa convertidos en potencias pola vía da ignominia.



sábado, 2 de agosto de 2014

LA CRISIS DEL SISTEMA. Conversaciones con Agrelo Abuín

(fragmento)


P,- Sin embargo, hay políticos veteranos y honrados.

R,- Pero inocentes pocos. El ejercicio de la toma de decisiones lleva implícita una carga de intenciones que termina por granjear afectos y odios. Los mecanismos de defensa, los pequeños trucos del subconsciente para lograr no perder el sueño comportan un afianzamiento progresivo del recurso a la conciencia para justificarlo todo. Esa ganancia en rigidez es un lugar común entre la clase instalada durante décadas en el Poder. Desde posiciones enrocadas el fin pesa bastante para justificar los medios más groseros, incompatibles con la imagen que tenemos de la honestidad. Y es por eso por lo que tantos políticos, como también representantes de la oligarquía financiera y empresarial, necesitan lavar su imagen con gestos rentables pero insignificantes en un contexto global. ¿Sabe Usted cuanto costaría salvar a un cautivo famélico de las garras de la muerte? Veinte euros y un mes de tratamiento. Hay cuarenta y un billones de dólares ocultos en paraísos fiscales. La mitad del dinero bastaría para erradicar el hambre en el mundo.

P,- ¿Paso Usted hambre?

R,- La guerra dejó un rastro de miseria física y mental que impregnó todo lo cotidiano: las relaciones con la familia, con los vecinos, con los representantes de la Autoridad. Muchas familias tenían que mandar a los hijos a vivir en pequeñas haciendas donde trabajaban de jornaleros para que no murieran de hambre. Dormían en cobertizos, junto a las pocilgas, centrados en sobrevivir. Había un sentimiento de culpa repartido entre los padres, por desprenderse de los hijos, y éstos, por soñar que otra vida era posible. Cuando yo marché a París, sentí como la culpa me quemaba, como si todo se tratara de un acto más del cobarde que deja atrás aquello por lo que sigue mereciendo la pena luchar.
La instalación en París, en una sociedad ilusionada que acababa de vencer a la invasión fascista, fue terapéutica. Las dificultades económicas eran lo de menos. Ante mí, un mundo de oportunidades infinitas era demasiado motivador como para tomar en cuenta las cuestiones de la intendencia. Inesperadamente, retomé el hilo comunicativo con la familia y con Galicia, alentado por todo lo positivo que tenía de transmitir. Por primera vez sentí que era posible conseguir un estado al que llamaban felicidad. Tomé conciencia de esa posibilidad, y también de mi derecho a percibirlo, no sólo a partir de la ilusión inconmensurable por la creación literaria, el estudio filosófico y la convivencia enriquecedora con artistas y creadores, sino también a través de la vivencia, centrada en el presente, de las cosas en apariencia mas nimias, como aquella tarde en que el frutero insistió en agasajarme con un melón que compartí con Katerina y dos amigas suyas tumbados en el diván de la galería, bajo la luz tibia del ocaso.


Sin embargo, como buen gallego soy hijo del complejo de Polícrates, y no era infrecuente que a aquellos raptos de alegría gratuita siguieran secuencias de pensamientos negativos que me dejaban preparado para asumir la llegada de cualquier imprevisto o mala noticia.



                                       © Patrice Molinard (imágenes del París de la posguerra)

viernes, 1 de agosto de 2014

LA CRISIS DEL SISTEMA

(Pequeno fragmento da obra sobre a Teoría do Racionalismo esperpéntico)


P,- ¿No le parece que los gurús tienen mucha culpa de eso? Los líderes de hoy no hacen pedagogía con la necesidad de hablar claro.

R,- Vivimos tiempos en los que todo el mundo rechaza ser responsable hasta de las cuestiones más intestinas. Los obesos le echan la culpa de su plétora a la industria alimentaria, los fumadores con EPOC a las tabaqueras y los domingueros metidos a escaladores recriminan a los servicios de emergencia su demora en acudir al rescate con un helicóptero pagado por todos. La época de remonte del Franquismo y aterrizaje en el Estado de bienestar dio a la luz una sociedad alimentada por mensajes acogedores en un mundo de color rosa en el que sólo existían derechos: derecho a tener banda ancha en casa, a ir de vacaciones a la costa, a aislarse del estrés en los balnearios. Y todo sin tener en cuenta lo que se aportaba a cambio. Pero el fracaso de un sistema de crecimiento basado en la especulación comportó una revisión de las categorías y de los conceptos: la diferencia entre lo prescindible y lo esencial, lo inaplazable y lo inútil... El desprecio de la excelencia es una constante de nuestro Sistema. No quiero decir que no tengan sitio los que no consiguen cotas altas de brillantez en su ejercicio profesional. Estoy hablando del mundo de las intenciones, de los ideales, en el que cuenta más el ansia por progresar que la instalación en un status cómodo.
Los que Usted llama gurús no tienen, tampoco, un comportamiento monolítico. Cierto es que la mayor parte de la "nueva intelectualidad" vive más atenta a no perder la posición estable que le otorga la estudiada estética del inconformismo calculado. Su libertad está condicionada por elementos tan recurrentes a lo largo de la Historia como el bienestar material, la seguridad, la satisfacción de la vanidad. No son muy diferentes de lo que la sociedad aguarda de ellos.
Frente a esto, yo reivindico la necesidad de interpretar la realidad haciendo que atraviese el filtro del juicio crítico. Porque toda la información que se nos ofrece, desde los aportes en apariencia hechos con espíritu notarial hasta las recreaciones, literarias, de la realidad, responden a un plan preconcebido para intervenir en nuestra conformación de la opinión. Yo reformulo la necesidad de reinterpretar el corpus de información desde una posición de perspectiva espacio temporal hasta llegar a ser capaces de caricaturizar la realidad. Es a base de mi teoría filosófica, que los críticos dieron en llamar "Racionalismo esperpéntico", y que no consiste sino en resaltar lo fundamental del desempeño funcional y mental del individuo como ser social, despreciando todo el accesorio.
Mi trabajo como analista del pensamiento individual y del colectivo es semejante al de los caricaturistas que con dos rasgos llegan a representar a sus modelos de manera más inequívoca que los maestros del Realismo.