jueves, 31 de julio de 2014

O umbral dos mil mortos

Gaza empeza a aburrir, a deixar de interesar. Superada unha cifra de mil catrocentos mortos e de sete mil feridos, os medios de comunicación escurecen o tema. O parte das 13 de Radio Nacional duraba hoxe dez minutos. Ata o minuto oito non entrou unha referencia de corenta segundos aos bombardeos do exército xudeu, nutrido con 18.000 novos reservistas. A portada e a práctica totalidade do noticieiro ocupouse xa de temas domésticos, das vacacións de Agosto, da familia Puyol, do encontro entre Mas e Rajoy, a baixada do Ibex por mor da crise bancaria portuguesa e mesmo de esgarros entre xogadores de fútbol.
Mesmo os xenocidios son a virtualidade para unha sociedade decadente e insensible fronte ao dolor alleo, nunha Cultura na que ninguén semella sentirse parte do universo humano. Non se falará de Gaza, outra vez, en pouco tempo, e moito menos aínda de Sudán e de toda a África subsahariana. O Goberno de España está secuestrado na súa ética, no seu deber de defensa dos dereitos humanos, polo abuso de posición dominante dos países acredores. A China masacrou á quinta parte dos tibetanos, pero Margallo, Rajoy e Gallardón din que non temos competencias para condenar e moito menos para acusar a outros gobernos soberanos de nada. Tiveron presa en sacar da circulación a Garzón, mediante un tribuna de xuíces elixidos polo Partido mentres os altos cargos do PP implicados na Gürtel seguen nos seus postos. Será que a Lei de Xustiza Universal molesta á marca España, como din eles? Ao fin, a poboación civil é a que ten de artellar mecanismos de loita contra os crimes de Estado a través de Organizacións non Gubernamentais e presentándose, se é preciso como acusación particular para tentar calmar a negritude mental, a depresión que produce ver como os xenocidas actúan impunemente e sen temor ningún contra os máis febles.

Temos de botar do Goberno aos que antepoñen os intereses das empresas do Ibex, dos monopolios á defensa do dereitos humanos. Temos de restablecer a Lei de Xustiza Universal para denunciar diante dos Tribunais Internacionais os crimes de lesa humanidade e levar diante dos xuíces aos seus responsables.



Reuters. Majdi Fathi

miércoles, 30 de julio de 2014

HERENCIA TRIBAL - EL GENOCIDIO PARA SUPERAR MIEDOS ANCESTRALES

¿Por qué los judíos no se conforman ahora con coexistir con un Estado Palestino en un territorio durante más de dos mil años apetecido donde, al fin, han podido establecerse, aunque fuera por la fuerza? ¿Por qué desoyen la voz del sentido común y perseveran en su intención, fundamentada en un odio enquistado desde que el padre Abraham tuvo un hijo con la sirvienta, de aniquilar a cuatro millones de hermanastros?…

…Gaza ha sido privada del suministro de energía eléctrica. Los gestos más cotidianos en nuestro universo particular son allí imposibles ahora: conservar los alimentos en frío, recargar el teléfono, ver la televisión, calentar el agua, cocinar o, lo que es más importante, hacer funcionar los quirófanos para operar a vida o muerte.
En la Alemania nazi, surgida también de las urnas, la propaganda situó el foco del odio, dentro de las fronteras, de manera muy especial en los judíos. Bastaron unos pocos meses y la profundización en la depresión económica y la falta de puestos de trabajo para que la población, en su mayor parte, mirara hacia otro lado cuando se practicaban, en la puerta de al lado, las detenciones depurativas. Una antesala de lo que sería la muerte en los distintos frentes de casi ocho millones de soldados alemanes actuando bajo el principio de obediencia debida. La locura mesiánica del Führer y de un puñado de incondicionales vino precedida por un respaldo en las urnas y dio paso a un cambio cualitativo en los procesos bélicos: de los sesenta millones de muertos que ocasionó el “conflicto” el setenta por ciento eran miembros de la población civil.
El Israel de Netanyahu, como antes el de Ariel Sharon, son sistemas también democráticos, parlamentarios. Pero, como en el caso de la Alemania Nazi, el aparato de propaganda trabaja incansablemente construyendo motivos para experimentar con sus drones y sus F16 sobre la población de la Franja, encerrada en su ratonera. El Mossad fabrica pretextos y el Gobierno los autentica ante la sociedad judía, para que interiorice bien que sus niños son de carne sagrada y bendecida por el Dios verdadero mientras los del otro lado son carne de cañón, figurantes, indios de goma en la panoplia de los estrategas onanistas.

Mientras tanto, ninguna medida de presión por parte de la comunidad internacional: Europa se abstiene, calla, mira hacia otro lado; los EE.UU. con su flamante premio nobel de la Paz como presidente, reconocen el derecho de Israel a actuar para proteger a su pueblo¿?; la ONU, ese ente presidido por hombres de paja y diseñado para que prevalezca el veto de calidad de los vencedores contra el cumplimiento debido de las directivas, es corresponsable del mantenimiento para los Gazatíes de su condición de comunidad expoliada y confinada en un campo de concentración, sometida a tortura, envenenada, incautada, fichada, privada de su acceso al agua, a los campos de cultivo, a la libre circulación… todo ello por reivindicar su derecho a seguir viviendo su identidad colectiva en la que ha sido su tierra desde Abraham.

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jueves, 17 de julio de 2014

BANDEIRA REPUBLICANA: CACHEOS E TOMAS DE DATOS




Nas últimas semanas xa son varios os mozos que me veñen contar unha cuestión ben chusca. Son parados pola Garda Civil nos necesarios controis para detectar condutores que consumen drogas. E despois de confirmar que todo está ben nese aspecto, un axente advirte ao outro: "mira o que leva este aquí", sacando do maleteiro a bandeira republicana. Deseguido díselle ao condutor que lle van "tomar os dato
Comentei a situación con compañeiros e algúns asegúranme, dende profesións que teñen que ver coa orde pública, que a bandeira tricolora é un símbolo anticonstitucional. O sentido común dime que iso non pode ser así: a República foi elixida nas urnas e deshabilitada por un golpe militar. Pero como este razoamento pode ser acusado dende outras posicións de contaminado pola ideología, busco algunha sentenza que bote luz sobre a situación legal do símbolo da República e atopo varias referencias entre as que elixo a noticia transcrita polo ABC, que non é precisamente sospeitoso de profederalista a favor da recuperación da memoria histórica. Confío en que as voltas de rosca en contra da liberdade de expresión dadas polo Goberno de Rajoy e o Ministerio de Jorge Díaz, nunha suposta defensa da seguridade cidadá, non conculquen o dereito a reivindicar que outras fórmulas de goberno son posibles.





lunes, 14 de julio de 2014

Las huellas de los holocaustos

El servicio secreto de inteligencia israelí, una vez más, esta detrás del desencadenamiento de la "escalada de violencia" en Oriente Medio. Ya tocaba, con puntualidad sistemática, intensificar el asedio diario a la población de Gaza con ataques que le recuerden a los palestinos su condicion de infrahumanos viviendo de prestado. En esta ocasion el interés y el carácter de urgente necesidad de los bombardeos estaban reduplicados por el "inoportuno clima de encuentro" sellado en el seno de la comunidad árabe entre Al Fatah y Hamás.
Al Mossad no le tiembla la mano a la hora de sacrificar a algún miembro de la comunidad judía con el fin de construír mejor sus coartadas, armar sus pretextos. Hay un porcentaje creciente de la población hebrea descontenta con el extremismo y la beligerancia de su Gobierno. Netanyahu es tan consciente de que encuentra en el fortalecimiento de su línea dura el efecto aliado perfecto en la respuesta desesperada de Hamás a sus operaciones selectivas -como el asesinato de civiles mientras ven la television o el de niños jugando en la calle-, hilvanadas como respuestas a autoagresiones y operaciones maquinadas por la Inteligencia. Los cohetes que Hamás lanza hacia Tel Aviv o Jerusalem para declarar que resisten y persisten en la reivindicación de su derecho a ser reconocidos y respetados como nación son para Netanyahu una bombona de oxígeno por su capacidad para rellenar los canales del miedo en una poblacion judia reconcentrada en torno a él, y más comprensiva así con los bombardeos brutales, las represalias y los ataques preventivos contra la poblacion palestina.
Como una música de fondo, el corte de los suministros médicos a los hospitales de la Franja, la quema de cultivos y olivares, los vuelos nocturnos rasantes de los cazas impidiendo conciliar el sueño, el envenenamiento de los pozos, la mayor altura dada al muro carcelario de la verguenza que reedita aquellos de Aushwitch y Mauthausen... Con este panorama de desprecio a las directivas de la ONU ya tiene su mérito el encuentro de Al Fatah y Hamás bajo los auspicios de la autoridad palestina para perseverar en la búsqueda de soluciones negociadas. Pero en la actualidad el Sionismo, en su jerarquía, se alimenta de odio, de crueldad y de abuso de posición dominante. Les avala su poder financiero en los EE.UU. y el veto de calidad en el Consejo de seguridad de la ONU de ese primo del Norte y del Reino Unido. Pero lo que de ninguna manera puede legitimarlos es la referencia al holocausto, al dolor infligido a su pueblo errante por la barbarie nacionalsocialista de una Alemania en huída hacia adelante para superar la depresión. Los palestinos son los paganos de aquel sinsentido y de la actual hipocresía aliada que tanto pecho saca cuando se trata de recibir el reconocimiento internacional por su aportación a la paz duradera, pero culpable de poner a los pies de los caballos a los palestinos para sacarse de encima el muerto de tener que alojar a un pueblo que a lo largo de la Historia ha sido observado con poca simpatía por su supuesto carácter gremial como base de sustentación para alimentar el prestamismo com primer medio de pregreso, y al que nadie quiere ver crecer y multiplicarse en su territorio. Tampoco Margallo. El Gobierno español, heredero de la decision de los Reyes Catolicos, mira hacia otro lado.



jueves, 10 de julio de 2014

As vacacións da clase política e o deterioro da democracia

É un lugar común tratar a estación estival como un inocente lapso vital no que a conciencia crítica se adormece e xorden oportunidades para o abandono nos brazos da sensualidade e o hedonismo decadente.
Omersen definía o verán como o triunfo dos mosquitos e o insomnio. Flauders afirmaba que o verán é esa época na que os homes atopan a todas as mulleres extremadamente fermosas, mesmo ás súas parellas. O certo é que no verán a desconexión coa realidade vén propiciada polo descanso das redacións e dos opinadores profesionais, quedando os medios nas maos de suplentes con talante mediador e inofensivo, bolseiros desautorizados para teren iniciativa e axencias internacionais. Ademais, os “conflitos” de Palestina, Sudán ou o Kurdestán sempre caen lonxe debido ao abuso de posición dominante dunha das partes, o cal sempre ven sendo un elemento tranquilizador para Occidente.
No ámbito doméstico, o xeito no que goberna o PP, a golpe de decreto lei, substrae o debate a un Parlamento que, na realidade, leva xa moito tempo de vacacións. Rajoy quere ir aos touros cos deberes feitos en política interna por temor ao ascenso de Podemos e de Esquerda Unida: esmagar o peso das minorías con ou sen o consenso do PSOE, sen tocar a lei D´Hont.
Tamén seguen de vacacións na dirección do PSOE, cos seus candidatos falando de renovación á vez que seguen a renegar dos principios fundamentais que inspiraron o seu nacemento, da reivindicación da República como fórmula de goberno pero tamén de convivencia, e da dignificación dos traballadores manuais, os autónomos e as escalas básicas na mesma liña que os funcionarios de escalas superiores.
Sí, o hemisferio norte vaise de vacacións. Pero hai asuntos que han progresar igualmente sen pedir permiso á decadente clase dirixente española, para derivar nunha situación que, moi probablemente, non sexa tan manexable xa como en tempos pasados, cando dende o seo da sociedade nin se consideraba a posibilidade de articular o descontento, de instrumentalizalo ata convertelo en impulsor do verdadeiro cambio: a remoción dos que interpretan a lexislatura como unha ditadura de relevo, con opacidade, aforamentos e sen axustarse ao programa co que gañaron as eleccións.
Nestas vacacións os Partidos Maioritarios crerán no seu dereito ao descanso; pero coidado! Hai xente traballando para que ese dereito se converta nunha obriga ao cabo da rúa.



viernes, 4 de julio de 2014

A festa do pavo

Hoxe é o día do aburrimento nacional nos EE.UU. Unha festa que tradicionalmente serve para desenterrar o machado de guerra no seo das familias convencionais e para disparar as tensións, solapadas o resto do ano, en torno ao trinchado do pavo.
A sociedade americana so atopa un chisco de alivio para o seu tedio mortal no consumo, absoluto, de TV. e comida lixo. A procura do deus dólar distrae nos días laborábeis o monstro do tedio, do enfrontamento coa mesma miseria persoal. As grandes superficies comerciais teñen substituído ás prazas públicas como puntos de encontro social, co conseguinte menoscabo das relacións sociais.
Tal día como o de hoxe o tempo expándese, cos americanos presos do plan familiar, que inclúe, a máis da inxestión do pavo de marras, unhas horas de convivencia no seo da familia que se fan mesmo eternas: semella non chegar nunca o intre de mandar aos nenos á súa relación onanista cos aparellos electrónicos, de devolver ao xeriátrico aos molestos avós, cos que xa non hai nada de que falar, de despedir aos irmáns e os cuñados faltóns, ben cargados de whisky e contaminados tamén polo bicho do aburrimento compartido.
Son enormes as secuelas do día no que se trinchan os pavos para celebrar algo que xa cae moi lonxe nun crisol de Estados que necesitan desta simboloxía, como da bandeira ou das guerras colonialistas para dicir que comparten un destino. As pegadas do día despois apuntan na dirección que interesa ao stablishment: nada hai mellor que a adicación exclusiva e frenética á produción, á ambición monetarista que pon orde nas vidas e tamén no doméstico: os nenos diante das consolas, as hamburguesas na grella e o mando da TV. no sofá para zapear polas tropecentas canles que, afortunadamente para eles, banalizan a existencia. ¡Vivan os días perdidos no almanaque!.




jueves, 26 de junio de 2014

PERFILES: JUAN CARLOS DE BORBÓN

Juan Carlos de Bobón nació en Roma el 5 de enero de 1938, tercero de cinco hijos habidos del matrimonio entre don Juan, conde de Barcelona -hijo de Alfonso XIII-, y doña María de las Mercedes de Borbón, princesa de las dos Sicilias.
Sus primeros años los pasa, con su familia exiliada de la España republicana, en Roma, Suiza y Portugal, hasta que Franco concierta con don Juan de Borbón la formación dentro de los principios del Régimen del príncipe, su instrucción militar y su radicación definitiva en España, pensando ya en su coronación futura. En esa etapa juvenil una desgracia más sacude a la familia borbónica. Juan Carlos dispara, al parecer accidentalmente, una pistola contra el rostro de su hermano Alfonso. A pesar de la insistencia en aclarar el asunto de Don Jaime de Borbón, hermano mayor de don Juan, tío de Juan Carlos y, a la sazón, heredero legítimo al trono como sucesor en línea directa de Alfonso XIII, los servicios diplomáticos de Francisco Franco y el propio padre de Don Juan Carlos tapan el asunto. Sólo 36 años después don Juan de Borbón pedirá expresamente a Juan Carlos la repatriación de los restos de su hermano para su inhumación en el panteón Real.
La vida del Juan Carlos de Borbón es organizada por el dictador, bajo cuyos auspicios contrae matrimonio y se instala en la Zarzuela frustrando las aspiraciones de su padre. Son años de profunda comunión con los principios y valores del Movimiento, con las “Leyes Fundamentales” dictadas por Franco, con los poderes fácticos, laicos y clericales. Años también de distanciamiento de su padre que culminarán con su incumpliendo de la promesa de no reinar mientras D. Juan siguiera vivo. Si es desposeído del título de Príncipe de Asturias por su padre Franco lo compensa nombrándolo Príncipe de España. El sentimiento expreso de Juan Carlos hacia el dictador es de reconocimiento a su labor decisiva en sacar al país de la “crisis del 36” y en evitar la participación en la II Guerra Mundial. “Para mí, es un ejemplo vivo, por su dedicación patriótica al servicio de España…” (TV pública francesa, entrevista, año 1969).
Juan Carlos sustituye al dictador enfermo en actos de celebración del aniversario de la sublevación de 1936 contra la República española, y empieza a representarlo en las relaciones de amistad con los EE.UU., que comportan un fortalecimiento de la presencia de sus militares en Rota y San Fernando. A la postre esa intimación con los intereses geoestratégicos de los EE.UU. habrían de precipitar la entrada de España en la OTAN, nada menos que en el escenario de un gobierno socialista, el de Felipe González, que con el paso del tiempo declarará que es inevitable ser monárquico cuando el Rey tiene la talla de Juan Carlos.
Al fin, el dictador deja atada su sucesión en la Jefatura del Estado. Juan Carlos, lejos de respetar su promesa de “restablecer la democracia y ser el rey de todos los españoles, sin excepción”, pronunciada el día de su proclamación, el 22 de Noviembre de 1975, acaba por jurar fidelidad al legado de Franco en su toma de posesión: “Juro por Dios y los Santos Evangelios cumplir y hacer cumplir las leyes fundamentales del Reino y guardar lealtad a los principios del Movimiento Nacional… Una figura excepcional entra en la historia. El nombre de Francisco Franco será ya un jalón del acontecer español y un hito al que será imposible dejar de referirse para entender la clave de nuestra vida política contemporánea. Con respeto y gratitud quiero recordar la figura de quien durante tantos años asumió la pesada responsabilidad de conducir la gobernación del Estado”.
Todavía le dedica un panegírico mayor en discursos posteriores a la figura del dictador. Pero Juan Carlos tropieza con un factor no calibrado: la respuesta de un pueblo que demanda democracia. En un clima de huelgas y manifestaciones duramente represaliados y ante la contundencia del terrorismo de ETA y EL GRAPO, Juan Carlos busca desesperadamente prorrogar los valores del franquismo con el nombramiento de un ex presidente del Movimiento Nacional: Adolfo Suárez, y pacta con la oposición izquierdista la apertura a la democracia a condición de que se restablezca y consolide la Monarquía. Su estrategia incluye desde la legalización del PC, hasta la amnistía pasando por persuadir a su padre de que debe renunciar a toda aspiración a favor de la confirmación de su propia posición como Jefe del Estado, nombrado por el dictador. Consigue también la restitución de su título de príncipe de Asturias y tras ganar las elecciones el partido de Suárez, un Parlamento con senadores nombrados por Juan Carlos, aprueba la adopción de una Constitución que formula el tránsito a una monarquía parlamentaria y la consagración del nuevo rey de España, con las siguientes funciones: Jefatura del Estado y de las Fuerzas Armadas, sancionar las leyes, disolver el Parlamento, nombrar al Presidente, representar al país, indultar, declarar la guerra. Goza además de inmunidad total y cuenta con un presupuesto con cargo a los presupuestos generales del Estado. Desafectada la pequeña asignación para atender su intendencia -8 millones de euros en 2014- el coste aproximado de la monarquía en 2014 rondará los 600 millones de euros, para atender todos los conceptos: recepciones, representación, viajes, administración, cuidado de su patrimonio, Guardia Real, fuerzas y dispositivos de protección, empleados de la Casa, logística, etc.
Los negocios de Juan Carlos son un secreto muy bien guardado. No obstante el New York Times cifra su fortuna en dos mil millones de euros. Sus amigos más cercanos no han variado en estos últimos treinta y tantos años. empresarios y banqueros de las empresas del IBEX 35, diplomáticos, nobles.
La mala prensa de sus actividades de lujo hedonista en medio de situaciones de profunda crisis económica ha encontrado siempre su contrapunto en su presunta actuación clave en la defensa de la democracia contra la intentona golpista del 23F de 1981. Sólo la desclasificación de los papeles y grabaciones en el seno de aquellos acontecimientos podrán esclarecer el verdadero papel de Juan Carlos en la gestación y resolución de los sucesos, su grado de conocimiento del golpe que se orquestaba así como su implicación en los planes de parte de la cúpula militar con el general Armada como ideólogo principal. Será también la desclasificación la que nos diga hasta qué punto el Rey estaba informado o era copartícipe del Terrorismo de Estado que, bajo el gobierno socialista de Felipe González, fue responsable del asesinato de veintisiete independentistas vascos en la década de los ochenta. La Casa Real se declaró oficialmente al margen.
En lo que atañe a la mediación de Juan Carlos en la defensa de los intereses de emprendimiento empresarial español en el extranjero
En política exterior Juan Carlos de Borbón se ha alineado del lado de los intereses del Partido Popular, socio del gobierno republicano de los EE.UU., y en contra de la voluntad del pueblo español, apoyando la implicación de España en la invasión de Irak. En esa decisión de alineamiento con el gobierno yanqui, Juan Carlos conviene con el gobierno de Aznar conferir legitimidad al golpe contra Chávez en 2002. Años más tarde, en la cumbre Iberoamericana de 2007, abundará el Borbón, con el estilo chulesco de quien sigue considerándose en situación de dominación, en el ninguneo a un presidente que sí había sido elegido por el pueblo.
Las detenciones por injurias o la censura no han logrado acallar las voces críticas con una institución que se vende por su respeto a unas normas estrictas cuando, por el contrario, no ha hecho sino gala, en la figura de Juan Carlos, de despilfarro, conducta negligente, oscurantismo, deslealtad hacia su consorte y cortinas de humo sobre su pasado y sobre las aspiraciones legítimas de su primo Alfonso de Borbón, hijo del hijo primogénito de Alfonso XIII y fallecido en extrañas circunstancias cuando esquiaba.
La mala sombra persigue a esta familia durante el siglo XX. Y no ya por la sucesión de hechos luctuosos padecidos por los Borbón-Battenberg, abocados al exilio en 1931, con el advenimiento de una República votada por el pueblo español. Borbones, hijos de Alfonso XIII, que morían en el parto, infantas fallecidas en plena juventud, reinas desgraciadas, forman el escenario maldito de la familia. Así, el príncipe Alfonso muere en un accidente de tráfico en Miami, cuatro años después de que muriera Gonzalo, su hermano menor, en idénticas circunstancias. Los dos habían heredado la hemofilia, que también padece Juan Carlos I. Al segundo hermano, Jaime de Battenberg, correspondía suceder a su padre en línea directa, pero don Juan, conde de Barcelona, se benefició de una inhabilitación apoyada en la sordomudez de Jaime, quien , sin embargo, con gran fuerza de voluntad llegó a hablar con fluidez. El conde de Barcelona hubo de vencer la resistencia de don Jaime a cerrar en falso el caso de la muerte de Alfonsito por un disparo accidental de Juan Carlos I. Don Jaime moriría en el transcurso de una pelea violenta con su esposa alcohólica. Todas estas circunstancias no hicieron sino abonar el clima de anormalidad que siempre flotó en el ambiente de esta familia dinástica. Si nos retrotrayésemos al siglo XIX encontraríamos que las tensiones por la sucesión entre Carlos María Isidro de Borbón, hermano de Alfonso VII e Isabel II, hija de éste, llevarían a los españoles a derramar ríos de sangre en tres largas guerras que habrían de hacernos retroceder hacia la Edad Media mientras el resto de Europa avanzaba hacia la modernidad.
“La justicia es igual para todos” sentenció Juan Carlos en su discurso de Navidad de 2012. Sin embargo están por clarificar las presiones de la Casa Real a la judicatura para intentar que la infanta Cristina no fuera imputada en el caso Nóos, que describe el modo en que su marido Iñaki Urdangarín aprovechó su condición de yerno del Rey para conseguir contratos millonarios por prestaciones fantasmas. La infanta es administradora de la empresa a la que se derivaban una cantidad importante de los fondos que ha utilizado para mantener un altísimo nivel de vida, incluso una vez destapada la trama de blanqueo y en un escenario con un crecimiento galopante del hambre y de los recortes en materia sanitaria.
La abdicación y el aforamiento exprés son los penúltimos capítulos de la vida de Juan Carlos de Borbón. En ellos como en la perpetuación de la Corona encarnada en Felipe VI ha jugado un papel importante no sólo la Derecha política sino también el Partido Socialista Obrero Español, colaborador necesario en el proceso de Sucesión desde la ambivalencia: los socialistas afirman en sede parlamentaria no renunciar a su Republicanismo pero expresan al mismo tiempo la necesidad de no renunciar a la Monarquía dada la talla alcanzada por Juan Carlos y su papel como garante de la estabilidad democrática. Sin embargo, esta decisión parece una nueva burla, una nueva forma de defraudar a la voluntad popular, que en todos los sondeos se expresó mayoritariamente a favor de ser consultada sobre la forma de Gobierno que debe presidir sus relaciones.
Se avecinan todavía tiempos en los que se irán saliendo a la luz detalles sobre demandas de paternidad, denuncias por cobro de comisiones ilegales fruto de mediación para la concesión de contratos, tráfico de influencias… Dados el status y la posición de Juan Carlos de Borbón, sólo el tiempo podrá hacer aflorar lo que hay de verdad en todo ello. Pero con independencia del debate eterno sobre su bonhomía, la sociedad española del siglo XXI se expresa más mayoritariamente que nunca a favor de que sea el trabajo personal, la actitud, las capacidades y no la sangre, el accidente de nacer en el seno de según qué familia las que lleven a una persona a ser elegida para el ejercicio de la mayor de las responsabilidades.