lunes, 20 de julio de 2015

Superar la fragmentación de la Izquierda

Las plantas con el aporte que precisan de nutrientes, a través de la raíz, de agua, y también de luz solar se llenan de vida hasta el punto de que en su tallo se produce una explosión de brotes que penaliza el crecimiento del núcleo principal.
En una sociedad cuyo sistema de valores se ve superado por la contundencia de hechos que dibujan el declive, brota el discurso necesario, desnudo de artificios, que habla de una tabla de salvación para los excluidos y para los que, sin estarlo, tampoco cuentan nada para los órganos de decisión. Ese discurso encarna, sin embargo, todas la ideas, los anhelos, los sentimientos por expresar de una sociedad que hasta ese momento veía como el eco de su voz se había ido apagando, ninguneando. Discurso limpio en el que las ideas troncales ocupan todo el protagonismo inicial. Discurso que se llena de vida retroalimentado por el éxito obtenido entre los destinatarios. En ese punto, el órganon principal corre, como la planta, el riesgo de no prosperar, víctima de los efectos colaterales del éxito descontrolado. Nacen como vástagos prescindibles chupones de la savia que penalizan el éxito del tronco, elementos hijos de las emociones: protagonismo, reivindicaciones que nada aportan relativas a la paternidad, exclusividad y autoría, celo de la propiedad, barreras de entrada, criterios selectivos que contemplan los finos matices que separan antes que los gruesos puntos de confluencia, preponderancia de lo intelectual academicista incompatible con lo esencial, vivencial, por más que lo segundo responda a la misma expresión de la justicia… Toda esa maraña que nació del vigor inicial se vuelve contra él hasta acabar por agotarlo, por convertirlo en un proyecto perdido en el marasmo de la medianía pugnando por alcanzar a recibir un poco de luz cuando no condenarlo a desaparecer.
La altura de miras es una cualidad que, ya desde el período de formación y antes de irrumpir en el escenario político, se manifiesta como incondicional cuando se milita en ese espacio que no alimenta la defensa de intereses oligárquicos en el que, por el contrario, los fines son tan meridianos y sectarios que no hay lugar para la confusión ni para la disgregación.
Sin embargo, en ese espacio en el que se han de concentrar los que defienden los intereses colectivos el liderazgo ha de ser el de las ideas, el de la esencialidad más allá de protagonismos personales y partidistas. Si no asiste una dosis de generosidad para tender puentes entre distintos pero iguales en los fines la opción será, de nuevo, la vuelta al maniqueísmo de quienes han ensuciado, por turnos, el nombre de la Política durante treinta y cinco años, lo cual es más grave cuando se trataba de salir de una dictadura genocida.
El trabajo de cientos de miles de españoles en la búsqueda de vías para hacer que otro ejercicio de la Política sea posible ha empezado a dar frutos impensables hace cinco años. Es algo que no se puede tirar por la borda de manera prematura por la tentación de reproducir formas de actuar que estaban en el foco de lo que había que erradicar.
Funcionar asambleariamente, donde las siglas importan menos que las ideas, es trabajoso, pero es lo que requiere una sociedad descompuesta por la preponderancia de los personalismos y la urdimbre de estructuras mafiosas allí donde hay poder y acceso privilegiado a la caja de los cuartos.


 Las Mareas, una nueva realidad organizativa

martes, 14 de julio de 2015

La importancia de los símbolos

Dice el alcalde “popular” de Ourense que decir “arriba España” está en la misma línea que decir “arriba Galicia”. Se nos antojan dos posibilidades para explicar esta aseveración en boca de un representante de la ciudadanía destacado. Una, el desconocimiento de la simbología franquista. Dos, la intención de tomar a la mayor parte de la población por gilipollas, indocumentada o analfabeta funcional. La primera posibilidad queda descartada por el propio Jesús Vázquez cuando alude a lo retorcida que puede llegar a ser la gente cuando fuerza la relación del término arriba con su uso en otro tiempo. Él sabe pues del origen y de la instrumentación del slogan.
La otra justificación, la que tiene que ver con la escasa imagen que de nuestra cultura parece tener el señor Vázquez es más preocupante. No sólo por lo que encierra de falta de respeto y consideración viniendo de un cargo público electo, sino y sobre todo porque proyecta una idea de perseverancia en el sectarismo ideológico incluso más allá de los límites constitucionales. No es algo nuevo. Está en la línea, aun salvando la diferencia de intensidad, de las declaraciones del alcalde de Baralla acerca de que los rojos fusilados algo habrían hecho, o aquellas exhortaciones de otro alcalde, también popular, de un pueblo catalán llamando a sacar las armas contra la izquierda, y un largo etcétera de personajes mesiánicos que parecen no haber percibido que las palabras están cargadas de significado y más tarde o más temprano hay que responder de ellas.
En discursos y arengas de dirigentes franquistas, al grito de “España” los prosélitos coreaban: “Una”, “grande”, “libre”, afirmando la fidelidad a un modelo de patria imperial, practicante de un nacionalismo excluyente, centralista de Madrid, frente a cualquier tentación federalista y contra la influencia extrajera. El orador remataba entonces el discurso jaleando a la militancia, a la concurrencia con su “Arriba España”, replicado también a coro, para acabar con soflamas y vítores a José Antonio y a Franco.
Cuando todavía no ha sido restituida la dignidad de los fusilados por defender el resultado de las elecciones democráticas del 36, cuando perviven en ciudades y pueblos de todo el país placas y estatuas en homenaje a golpistas y responsables en la dirección del genocidio, toca un poco la moral que sobreviva impune el discurso de quienes quieren presentar con derecho a convivir con la democracia y la convivencia pacífica símbolos de la barbarie y el cainismo alimentado por una oligarquía con el ejército a su servicio.
Es bueno que la Ley de memoria Histórica se cumpla también con el castigo de esa exhibición chulesca de alusiones a la fuerza empleada para destruir. Para los cargos públicos que la esgrimen como si tal cosa, dimisión o inhabilitación.


(declaraciones en V Televisión)

lunes, 13 de julio de 2015

El rescate a Grecia y su dimensión política

breviario estival  nº 2:  "Trincados por los güevos"
… A Grecia le prestan otros 86.000 millones de euros. ¿Destino? ¿Acaso no son para dinamizar la economía y atender las necesidades más perentorias de la castigada clase media-baja?
No, las cosas no son así de sencillas. La mayor parte de ese dinero, más de cincuenta mil millones, van destinados a pagar la deuda a los mismos que ahora son nuevamente prestatarios. Los otros veintitantos mil millones son para inyectar en la Banca del país. Además, el gobierno de Tsipras se compromete a vender a precio de saldo empresas y todo aquello que tiene un valor ostensible hasta ahora en manos del Estado a gestores privados, por cierto en su mayor parte de capital y titularidad germana o china. Se cierra así el círculo: se crean las condiciones para profundizar en el empobrecimiento de Grecia y la recurrencia más pronto que tarde al 4º Rescate. Porque sin generación de recursos propios, emprendimiento, tejido y proyectos que reviertan en el propio país no hay reforma fiscal ni programa de recortes que pueda hacer creíble la capacidad para atender los vencimientos de la deuda.
Entonces, con el 4º o tal vez con el quinto rescate, quizás pinche la burbuja prestataria y los prestamistas estallen con los prestatarios haciendo inevitable la salida del euro. A los primeros se les inyectará de nuevo dinero, porque la banca nunca puede quebrar en este Sistema. Pero a Grecia no le asistirá nadie entonces. Los periodistas rancios laureados en provincias ningunearán el legado de la cultura helenística y renegarán de Aristóteles, Sófocles, Eurípides… Dirán que eso fue hace mucho tiempo y que ahora Grecia está en Asia. Incluso pondrán en duda que la democracia naciera en las ágoras. A Grecia, herida de muerte, la remataran por la espalda los que aun no superaron en este país el cainismo y hacen gala un día si y otro también de su incapacidad para admitir que hay vida más allá del bipartidismo de la misma manera que la paleta de colores es inabarcable.






Las zorras de Europa

jueves, 9 de julio de 2015

Sobre a Constitución e sobre o Tratado de libre Comercio


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Breviario 1

A Carta Magna non ofrece un marco de solucións dabondo para garantir a convivencia nun Estado de dereitos e deberes. Foi redactada por unha agregación de políticos e xuristas na que se contaban franquistas e tardo franquistas. Ainda que non fora así, non hai nada que resista sempre o paso do tempo, sobre todo nun entorno tan cambiante. A Costitución non atalla problemas que ameazan con enquistarse: a relación interterritorial, a construcción dun Estado Federal, o progreso cara a unha Lei electoral máis xusta e ponderada, o respecto á liberdade individual e de expresión compatibles coa defensa dos intereses colectivos, a independencia real e efectiva dos poderes, o respecto á laicidade e a tódalas decisións personais e familiares que, axustadas a dereito, non teñen na relixión ou na tradición unha referencia obrigada, a igualdade de todos ante a lei coa conseguinte secuela de actitudes e comportamentos que han guiar aos que detentan liderazgo, poder ou ambalasdúas cousas: exemplaridade, desaforamento…, o desartellamento de estructuras de poder anacrónicas por canto a súa función de reparto dos recursos públicos xa pode ser realizada polas comunidades autónomas (Deputacións, Fundacións públicas), depósito da responsabilidade lexislativa no Congreso dos Diputados, órgano suficiente para recoller á sensibilidade de tódolos administrados e que fai superflua a gravosa coexistencia do Senado.
A necesidade de reformar a Constitución e un clamor que ven chocando cos intereses do Partido Popular e da Corona.


Breviario 2

Partido Socialista e Partido Popular europeos pode que teñan algunha diferencias no que atingue a políticas sociais. Sen embargo, nos seus modelos económicos hai tanta coincidencia que veñen de votar xuntos a favor da admisión a trámite do Tratado de Libre Comercio, que outorga ás multinacionais autoridade por riba do gobernos dos Estados da Unión en materia de produción e comercialización de bens de consumo. Xa o sabíamos, pero agora está asinado: os socialistas dánlle ás eléctricas, a Monsanto, ás tabaqueiras, aos grandes monopolios a facultade de pleitear contra os gobernos cando consideren que as decisións de estes en materia lexislativa e por defender dereitos dos cidadáns significan unha merma na súa conta de resultados. Entre outras cosas, é a vía para que Monsanto prante tanto maínzo e soya transxénicos como lles pete no noso territorio, co que conleva de actuacións previas e posteriores sobre o terreo, para conseguir a plena colonización en detrimento de outros cultivos incompatibles con eses procedementos de “toxicidade selectiva”


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martes, 7 de julio de 2015

Tsipras: Reconquistar a democracia en Atenas e en Bruxelas

ALGO SE MOVE NO SUL DE EUROPA: O EFECTO DOMINÓ

Tsipras ten por diante a obriga programática e moral de non condenar á miseria ámetade dos seus conciudadanos. E para ilo non abonda con amosar forteza diante do BCE, do FMI e da Troika. Tsipras ten que concentrar o foco en reducir a brecha entre ricos e pobres. En coherencia co se programa, coas súas ideas, ten que eliminar os privilexios esaxerados da oligarquía e tamén reducir os salarios e as pensións das escalas altas do funcionariado, obscenos en comparación cos da clase media.
Pero non abonda con forzar aos privilexiados a transitar pola vía de compartir clima e destino co resto da colectividade. Trátase tamén de modernizar o funcionamento administrativo, para facilitar o emprendemento, acabando cos atrancos burocráticos propios do século XIX que aínda perviven no país. Trátase de establecer regras iguais para todos e de rematar coas xubilacións anticipadas quince anos precisamente en postos de traballo da moqueta, que non conlevan o desgaste da mina, a estiba ou a pesca intensiva.
Para todo ilo, a Tsipras de seguro non lle faltan melindres, pero sería moi de agradecer que a Europa da plétora, de xeito solidario, establecera regras de xogo que gravaran a deslocalización das empresas como instrumento para a chantaxe política. Ao fin, namentres persistan o trato de favor para a acumulación do capital sen contraprestracións sociais e mentres pervivan os paraísos fiscais pouco poderá facer a clase política á esquerda do bipartidismo na súa lexítima pretensión de que a maioría da clase traballadora non derive nunha nova estrutura conformándose xa no Sul do vello continente: a clase dos escravos.
E nise punto onde se producen resistencias que ansío saibamos aproveitar. Os mozos e mozas europeos teñen demasiada cultura e preparación para entregar a súa vida pol-a mera subsistencia. Os que teñen fillos ou persoas dependentes ó seu cargo están máis atrapados, pero en xeral podemos estar asistindo ao xérmolo dun grande movemento de rebelión fronte ao proxecto da Oligarguía de asiatizar Europa. Os mal chamados partidos populistas –sendo rigurosos é o PP o paradigma de partido populista-, cuxos seguidores teñen espíritu crítico e formación superiores ao resto dos segmentos ideolóxicos, dar oso e carne a esa rebelión. Semella que non se trata senón dunha cuestión de tempo que o poder financieiro tome conciencia do contaxio da idea de ver desaprobadas as súas políticas e conductas faltas de ética. Chegado ese momento, pode que o dique que defende a xerarquía capitalista ceda, se resquebraxe, e non teña outra salida que aliviar a presión reducindo a dimensión dos seus privilexios en favor da recuperación de dereitos e prestacións sociais conquistados pola vía do traballo e a implicación cidadán. Ou iso ou a inmersión na senda perigosa do descontento crecente e da deprivación que anticipan cousas ben peores.





O PARADOXO GALEGO

(Este artigo foi escrito no ano 2013. Sen embargo, pouco ten mudado o escenario estratéxico. Pecharon, iso si, milleiros de explotacións, e o rural vai ficando máis desertizado, mentres a Administración Autonómica e xa non digamos a do Goberno central miran cara a outro lado.

En Inglaterra e tamén noutras democracias da Europa da primeira velocidade están a presentar unha medida revolucionaria para fomentar ou emprendemento: os parados de longa duración van recibir asesoramento psicolóxico. Paréceme un acerto. Sen embargo, no rural galego o traballar arreo é consubstancial ao noso ser. Calquera implementación de medidas para animar ao emprendemento pasa primeiro por rematar co abuso de posición dominante dos intermediarios, das grandes cadenas de servizo e dos monopolios que fixan prezos de merca do leite moi por debaixo dos custos de produción, un trinta por cento máis pequenos que no resto do Estado, diante da pasividade das autoridades, as mesmas que facilitaron o desembarco dos franceses subvencionando a enaxenación dos nosos recursos.
Os sufridos gandeiros galegos non precisan da intervención terapéutica para atreverse a emprender. O que necesitan é outra clase de gobernantes, que teñan a ben loitar para que os produtores teñan unha oportunidade de viviren e traballaren no seu propio país, aproveitando as oportunidades que o seu hábitat privilexiado lles brinda. Porque xa acada categoría de delito que, por unha deixación do deber de lexislar e vixiar para impedir o abuso, os galegos sigan a ser a despensa do Estado e, sen embargo, os máis probes, porque os que pisan sempre sobre moqueta e non coñecen a bosta xogan ao Monopoly co suorfrontedos paganos).




Aquel mentireiro compulsivo, vendedor de fume, que afirmou en Palomares que non había radioactividade para vir logo a bañarse a Perbes, afundiu a Galiza na peor das lacras sociais: a do inmobilismo resignado. Durante os seus anos de mandato a cousa trataba de non tomar decisión ningunha que comportara traballo de xestión. Dicía Parménides: “ese home está a moverse moito. Daquela non fai nada”. Iso era o que facía o león de Vilalba: andar de acó para alá cortando cintas e asegurándose o apoio das baronías a través da creación de postos de traballo ficticios e fundacións sen ánimo de lucro nas que os soldos supuñan o noventa por cento dos orzamentos.
Baixo o seu mandato escurantista Galiza ocupou o antepenúltimo posto entre as duascentas euro-rexións europeas a respecto de Renda per cápita. Fraga foi unha máquina desmantelando o agro galego, apoiando co diñeiro dos galegos a merca por parte de empresas estranxeiras das nosas lácteas para logo afundilas con prácticas fora da legalidade. As eólicas e as granxas mariñas foron tamén adxudicadas maioritariamente a capital foráneo sen contrapartida. Os prazos dados por Bruxelas para sanear unhas rías infestadas de verquidos industrias e fecais foron incumpridos sistemáticamente e os fondos recibidos desviados para outro fin. Os gobernos de Fraga tutelaron a desviación das Caixas de Aforros da súa función social e da súa condición de garantes da mellor redistribución da riqueza xerada polos emprendedores, permitindo a blindaxe dos seus cadros directivos que manexaron os recursos como se foran da súa propiedade.
Se todas estas cousas e outras moitas ían sentando as bases para a hipoteca sobre o despegue económico e social de Galiza, a patada definitiva foi produto dos soños de grandeza do Iribarne, da súa megalomanía e do seu sentido mesiánico que o levou a atribuírse o dereito a pasar á Historia por ter actuado baixo unha iluminación especial, máis alá da necesidade de consultar as súas intención en equipos de traballo e moito menos de procurar o consenso antes de tomar decisións que ían comprometer o futuro de tres xeracións.
No colmo do anti-galeguismo real que tamén distinguiu a Franco e agora a Rajoy encargou o granito e a pizarra para o Gaiás en Brasil e Italia nun momento delicado para un sector estratéxico de Galiza, e coa complicidade do mentor da Carmiña Burana encargou unha biblioteca cuxa envergadura remedara á de Alejandría co obxectivo de chegar a albergar un millón de títulos para admiración dos visitantes namentres as campañas de fomento para a lectura e a adquisición de exemplares para as trescentas bibliotecas dentro do tecido social cotián quedaron suspendidos por falta de fondos, cun impacto brutal sobre a alfabetización dunha poboación cuns índices de lectura ínfimos e sobre a capacidade de supervivencia de boa parte das editoriais galegas. Namentres en Centroeuropa e Escandinavia o modelo que funciona é o de impulsar e dar vía ás propostas culturais e artísticas a través de unha ampla rede de instalacións funcionais integradas nos núcleos de poboación, Fraga e Pérez Varela reduciron a cultura a unha expresión expositiva dentro dun marco faraónico sen campo para a interacción.
Ao León de Vilalba, din os seus prosélitos, cóllelle o Estado na cachola. Pero para que raios queremos unha limusina nunha estrada de montaña, toda virada. O único que acadou a súa dimensión megalómana foi ir poñendo os cimentos da destrución actual do tecido produtivo de Galicia, na que hai paro e un millón de pobres por malas prácticas Administrativas e desviación dos recursos. Que pasaría de ter collido os 670 millóns de euros do Gaiás, xa sen meternos noutras areas de despilfarro, e fixéramos outro uso deles:

Entre 15.000 e 20.000 postos de traballo directo a partir do dragado e rexeneración dunhas rías ás que se ven verquendo a materia fecal de máis dun millón de galegos por non empregar os fondos enviados desde Bruxelas para tal mester nin a porcentaxe que lle corresponde á Xunta. A capacidade para aumentar a superficie cultivable e pasar dun rendemento cero a unhas rías outra vez cheas de riqueza depende dunha inversión total para toda Galiza de 38 millón de euros.

Vintecinco mil familias (máis de corenta mil postos de traballo directo) que se viron forzadas a pechar as súas explotacións gandeiras logo de vender con subvención a Puleva e aos franceses a patente para pagar aos gandeiros por baixo dos custes de produción e abrirlles a espicha para introducir leite foránea a máis baixo custe ate afundir a competencia dos propios galegos e reducir tanto o seu tamaño no concerto europeo como o seu nivel de vida, reducido ao papel de escravos. A inversión en manter estes postos de traballo como tamén os da xestión de grandes recursos enerxéticos pode cifrarse en 0. É bastante máis oneroso mandar a clase pasiva a unha proporción tan importante dunha poboación produtora e tamén consumidora. Tratábase de ter vontade política de apostar polo incentivo á nacionalización e radicación dos recursos, como fan por todo o mundo adiante, menos en Galiza, o único pobo que ataca á súa propia lingua e cuxos gobernantes pensan en facer carreira de costas aos intereses dos seus propios administrados.

Vertebración do rural co urbano, modernización do agro, creación dun cluster agropecuario, rehabilitación dos cascos rurais, incentivo para á volta ás economías con alto grao de autosuficiencia con troco de produtos a escala, potenciación do cooperativismo, implicación da Administración nas iniciativas empresariais autónomas con compensación aos donos das casas e terras sen uso para posibilitar a produtividade das facendas e a mobilidade do banco de terras. Só este capítulo de actuacións daría traballo directo ao cen por cen da xente desocupada cuns custes de 200 millóns de euros, pero retornables a partir do segundo ano, pola vía das cotizacións versus o pago de risgas e por efecto do incremento no consumo interno de bens. Se no norte de Italia e en Luxemburgo viven, no medio rural e como campesiños, os cidadáns coa renda per cápita máis alta de Europa, por que non imos ser capaces de desterrar a imaxe real do agricultor e gandeiro galego illado, desasistido, froito do abuso de posición por parte dos especuladores que poñen prezo aos seus produtos diante das narices da Xunta... e desexando poder vendelo todo para pagar as débedas e que acabe a súa escravitude penada?.

Por último, cunha inxección de 200 millóns de euros en cinco anos impulsaríase definitivamente o capítulo en I+D+I, a potenciación e posta en valor da industria das patentes e a inversión en apoio ás enerxías alternativas para contrarrestar as necesidades a curto prazo de dividendos por parte dos emprendedores e que están demorando unha independencia do petróleo que en Galiza podería ser total: eólica, xeotérmica e maremotriz.

Mención aparte merece a necesidade de recargar a cultura de país dos galegos e de frear a morte anunciada para boa parte da industrial cultural autóctona: merca de trescentos exemplares dos libros publicados en Galiza para destinalos ás bibliotecas de empréstito integradas no día a día da poboación e potenciación das salas de teatro, actuacións musicais, ensaios, dentro do barrio, e nas que prima a funcionalidade e o uso continuado sobre o culto ao ladrillo con grandes custes de mantemento e con dotacións de bedeis pantasma por parte de presidentes nepotistas dunhas institucións, as deputacións, con cuxas eliminacións disporemos de máis fondos para aplicar en políticas de creación de emprego. A inversión no prazo curto e tamén para un tramo de vinte anos é de 30 millóns de euros. Máis o impacto sobre a poboación e a saída profesional dunha xuventude atraida pola expresión da cultura e tamén artística evitaría a emigración como única saída sería relevante para a construción dun novo imaxinario de país compartindo obxectivos comúns.

A inversión directa para levar a Galicia ao pleno emprego sería de 468 millóns de euros. Bastante menos do que vai custar o Complexo mastodóntico do Gaiás sen ter en conta xa o seu mantemento. Pero claro, son medidas que implican algo máis que a palla mental dun visionario ególatra tomando unha decisión recibida con euforia polos secuaces aduladores no marco dunha comida hiper-calórica, e metabolizada máis por unha sesta que polo traballo de revisión, seguimento, impacto e xestión de recursos que poida vir detrás. As medidas eficaces do día a día para sacar a Galiza da vergoña de ter fillos famentos e emigrantes nunha terra rica comportan traballo de xestión e ningún conselleiro, Delegado, Segredario Xeral e demais xente con soldos importantes vai ser quen de arrogarse o principio de ter iniciativas que signifiquen complicarlle innecesariamente unha vida na que non falta nada. A cousa é non crear situacións que requiran intervención, non amolar con traballo aos compañeiros de escano e vivir a vida desde os privilexios. É para escarallarse de risa, se non fora un asunto tan serio, ver aos galegos á cola do desenvolvemento en Europa cando non somos unha rexión que padeza cataclismos desde a era arcaica e cando todo o que nos ofrece o medio e riqueza da que non somos quen de facer bo uso.

jueves, 2 de julio de 2015

De Pablo Casado, Alexis “Chiripas” y la Ley mordaza

El humor negro respecto de los judíos o las víctimas del terrorismo en Twitter está fuera de lugar. Tolerancia cero.
Pero ¿Qué decir de las opiniones con desarrollo concienzudo de los Hermann Tersch, Jaime González, Marta, Isabel Durán, Carmen Tomás, Salvador Sostres, Alfonso Merlos, Jiménez Losantos y un largo etcétera que se refieren a la situación política actual, con el ascenso de nuevas opciones fuera del bipartidismo, como un calco de lo que ocurrió con el Frente Popular en el 36? Hacen, como lo hizo también buena parte de la clase política del PP, con Aguirre a la cabeza, un llamamiento, subliminal o explícito, para impedir que el país caiga en manos de formaciones emergentes sensible a la realidad de los ciudadanos. Llaman a reproducir de nuevo el desacato a la decisión de los votantes y eso en si mismo sí es constitutivo de delito porque, no lo olvidemos, alcaldes y concejales del Frente popular fueron asesinados sumariamente como primer estadio del genocidio que seguiría instigado por la oligarquía y los militares.
Todos los días desarrollan desde sus medios y comparecencias una defensa del golpismo execrable cuando aun hay miles de asesinados por el régimen sepultados en las cunetas. Sin embargo la nueva Ley de Seguridad Ciudadana no contempla supuestos en los que penalizar tanta defensa del fascismo criminal, asesino. Está más centrada en castigar la resistencia pacífica frente a los desahucios o los atentados medioambientales. Está más ocupada en multar la manifestación popular pacífica frente a las sedes Institucionales para exigir a los representantes políticos electos que hablen con el pueblo. Está centrada en secuestrar el avance democrático que suponía la presencia de móviles que en cualquier momento pueden servir de testimonio coercitivo frente al ejercicio de abuso de la fuerza.
Es muy chusco escuchar en las emisoras de la Conferencia episcopal como se llama asesinas a las mujeres que planifican su maternidad, o como se advierte de que las mareas persiguen la destrucción de España como en su día el Frente Popular. Es aleccionador escuchar a algunos que incluso dirigen secciones informativas en cadenas y diarios llamar zorra a una educadora sexual o perra comunista a una alcaldesa que, aun cumpliendo la ley de tener al menos una bandera española en el consistorio, decide mostrar con orgullo la bandera republicana o la del orgullo gay, toda vez que ambas son ya, afortunadamente, rehabilitadas y reconocidas de uso legal.
Y lo más preocupante es que en el coro de los que le ríen las gracietas a Jiménez Losantos, además de Bieito Rubido y los de siempre, figura también el Vicepresidente de Comunicación del Partido que gobierna, Pablo Casado, que sin poder desligarse de su condición de hombre de Estado, acompañaba el coro de risas ayer cuando Losantos ninguneaba a Alexis Tsipras, del que decía que no tenía ningún plan como no fuera hundir a su país, y le llamaba “Alexis Chiripas”. Pablo Casado, alto cargo del Partido en el Gobierno, participaba de la mofa. Si Varufakis se hubiera reído públicamente de Rajoy –y motivos no le faltaban despúes de su ejercicio de prepotencia hace dos meses dándole lecciones públicas por Europa adelante al gobierno heleno- las emisoras y la prensa del sindicato del odio habrían hecho de ello una “causa nacional”, y pedirían la llamada a consultas del embajador de Grecia en España.
Mientras tanto, los community managers del PP y sus esbirros ideológicos siguen buceando en los twitters de los bolivarianos.




http://www.publico.es/politica/rajoy-grecia-no-pasar-espana.html